Los riesgos de abusar del Trankimazin y cómo superar la adicción a este ansiolítico

¿Qué caracteriza al mono del Trankimazin?

El Trankimazin es uno de los medicamentos más comunes que suele tomar mucha gente para poder alcanzar un buen sueño. Se trata del ansiolítico y somnífero más popular, junto al Valium. Ambos son los nombres comerciales de dos benzodiacepinas: Alprazolam y Diazepam, y el abuso de estos medicamentos puede generar efectos adversos y un proceso de adicción.

El Alprazolam y el Diazepam son benzodiacepinas de gran potencia, siendo su principal diferencia la vida media del medicamento, más corta en el caso de Alprazolam.

Se calcula que entre el 15 y el 30% de los consumidores de benzodiacepinas sufren el denominado mono, el síndrome de abstinencia, al dejar de tomarlas tras un periodo continuado de entre uno y dos meses.

La intensidad del mono y el tiempo que se padece depende de variables como la dosis de ingesta, el tipo de medicamento, el tiempo de consumo y las características físicas de cada persona. Por lo general, los síntomas del síndrome de abstinencia del Trankimazin son muy parecidos a los de dejar el alcohol, y como otras muchas sustancias adictivas, a más consumo, más difícil resulta posteriormente abandonar la adicción.

¿Qué caracteriza al mono del Trankimazin?

Este medicamento, así como otras benzodiacepinas y muchos ansiolíticos, solo deben ser consumidos bajo prescripción médica, pues los efectos adversos son muy peligrosos. Un consumo adecuado lleva, en el peor de los casos, a una leve somnolencia.

Sin embargo, el abuso de estos fármacos genera adicción y provoca efectos graves como descoordinación, pérdida del equilibrio, irritabilidad, debilidad y tensión muscular e incluso pérdida de la memoria. El Trankimazin no se debe consumir de manera continuada por más de seis semanas, pues de lo contrario puede dar lugar a procesos graves de adicción.

Si esto ocurre y se abandona de manera brusca su consumo, el resultado es un grave proceso de abstinencia que lleva a síntomas como nerviosismo, inquietud, irritabilidad, náuseas y vómitos, espasmos musculares, taquicardia, dolor de cabeza, tensión muscular, alternación del movimiento e incluso convulsiones y delirium en el peor de los casos.

El mono puede aparecer a partir de las 12 horas desde que se toma la última dosis, es decir, si se abandona el consumo por completo, en ese tiempo aparecen ya síntomas que solo son controlados con más dosis, lo que va aumentando el nivel de adicción y agravando todavía más los efectos adversos de su ingesta continuada.

¿Cómo se puede dejar el Trankimazin?

La adicción al Trankimazin y otros ansiolíticos no es inusual en España, pues es uno de los países con mayor índice de consumo. El uso imprudente de este fármaco, de Orfidal, de Valium o de Lexatin está muy extendido en toda Europa, entendiendo por uso desaconsejado aquel que se extiende más allá de las prescripciones médicas.

Existen varias vías para abandonar la adicción a las benzodiacepinas, pero la más conocida es la vía o el método Ashton, por la neurocientífica que estudió el comportamiento en el organismo de estas sustancias en 2002. Como toda sustancia adictiva, el nivel de dependencia de la misma depende de la cantidad que se toma de manera habitual, el tiempo que se lleva consumiendo y las particularidades de cada persona.

Así, es más fácil responder a la pregunta de como dejar trankimazin si la persona en cuestión lleva menos tiempo tomándolo, tiene una vida sana más allá del consumo inadecuado de este fármaco y se cuida en su día a día.

Del mismo modo, el abandono progresivo en la ingesta de este fármaco será más eficaz cuando más progresiva sea la retirada. Lo habitual es que se prolongue por un tiempo no superior a los seis meses y que cada dos semanas se reduzca en torno a un 10% el consumo del mismo.

Esta es la tónica general que debe acompañar al paciente hasta que pueda decir adiós por completo a su adicción a las benzodiacepinas y en concreto al Trankimazin, pero para que el proceso sea efectivo, lo ideal es hacerlo bajo la asesoría de un centro de desintoxicacion y con la ayuda de familiares  y amigos.

El ejercicio físico periódico, las técnicas de relajación y una dieta sana y equilibrada son igualmente elementos que no deben faltar en todo este proceso, para abordar con garantías un proceso de desintoxicación exitoso.

¿Cómo actuar una vez se supera la adicción?

Superar una adicción de este tipo no es tarea fácil, de modo que el objetivo al conseguirlo debe ser no volver a tomar estos fármacos y evitar también, en la medida de lo posible, el consumo de alcohol.

En muchas ocasiones suele ser habitual la ayuda psicológica y el apoyo familiar, así como no incurrir en situaciones que recuerden la época anterior de consumo descontrolado de estas sustancias.

No es fácil superar la adicción a estos fármacos, pero es posible con sacrificio y mucha ayuda profesional y familiar.

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