Día Mundial sin Tabaco 2019: ¿alternativas al tabaco más sanas?

El 31 de mayo se celebró el Día Mundial sin Tabaco, una efeméride con el objetivo de concienciar sobre los efectos negativos para la salud de esta droga en los consumidores y las personas que están expuestas a su humo.

 

La campaña se centra en destacar el impacto negativo que tiene la exposición al tabaco y cómo afecta a la salud personal de todas las personas del mundo. A su vez, este día sirve para llamar a la acción a las instituciones y sectores relacionados con la industria tabaquera a abogar por políticas eficaces que controlen su consumo e impacto tanto en la sociedad como en el medio ambiente.

¿Qué es el tabaquismo?

El tabaquismo es una adicción provocada por uno de los componentes activos del tabaco, la nicotinaEn el 80% de los casos se inicia antes de los 18 años de edad y es la principal causa de mortalidad prematura y evitable en los países desarrollados.

Los principales efectos clínicos que puede conllevar esta adicción son trastornos cardiovasculares, trastornos respiratorios o la aparición de tumores en diferentes partes del organismo. La OMS estima que al menos ocho millones de personas mueren al año a consecuencia del tabaco. Además, la organización prevé que si continúan las tendencias de consumo existentes, se podrían producir 10 millones de muertes en 2030.

La exposición al aire contaminado por el humo del tabaco, aunque no se fume, supone un aumento del 30% de riesgo de padecer también enfermedades cardiovasculares. Es decir, la persona que vive con alguien que consume una cajetilla diaria es como si fumara también nueve cigarrillos.

Según el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), el tabaco provoca cerca de 50.000 muertes anuales en España y representa el 35% de las muertes en los varones en edad media y más de una quinta parte en la vejez.

 

 

¿Qué efectos tiene para la salud?

El consumo de tabaco y la exposición a él afecta negativamente a la salud de las personas y se manifiesta en más de 25 enfermedades que pueden causar la muerte. Según la Organización Mundial de la Salud, fumar tabaco es la principal causa del cáncer de pulmón, y es responsable de la muerte de más de dos tercios de la gente que padece esta patología.

El riesgo de cáncer dependerá de la duración de consumo, del número de cigarros que se fuman al día, del tipo de tabaco y de los años, si es el caso, que hace que se dejó de fumar. El alquitran y las nitrosaminas son las sustancias responsables de que la patología tumoral aparezca con mayor frecuencia entre los fumadores

Fumar también es la principal causa de la enfermedad pulmonar crónica, una enfermedad en la que la acumulación mocosa con pus en los pulmones provoca una tos molesta y dificultades respiratorias. El riesgo de desarrollar esta patología se da comunmente en las personas que empezaron a fumar a una edad temprana, ya que el humo retrasa el desarrollo pulmonar.

Tan solo fumando un cigarrillo se eleva el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria y la tensión arterial. El humo que se inhala produce una reacción irritante en las vías respiratorias, lo que produce moco, que causa tos. Esta inflamación continua puede producir una bronquitis crónica, disminuyendo nuestra capacidad pulmonar, produciendo cansancio y pérdida de resistencia corporal.

Los fumadores también tienen mayor riesgo de padecer otros cánceres, como el de boca, labios, lengua, laringe y faringe, cáncer de estómago, de esófago, de páncreas, de vejiga, de riñón, de cuello de útero, de colon y de recto, de hígado, de mama, de la cavidad nasal, de ovario y ciertas formas de leucemia.

En el humo del tabaco se encuentran carinógenos como el benzopireno, N-nitrosaminas, 2-naftilamina y 4-aminobifenilo, clasificados en el grupo I del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer.

Pero estos peligros no solo afectan a los fumadores y a los fumadores pasivos. “Todos estamos expuestos al humo de tercera mano, que se trata del humo que queda adherido a las superficies tales como sofás, cortinas, tapicerías de los coches, peluches, pelo, ropa con efecto, durante largos periodos de tiempo y que está compuesto por sustancias nocivas para la salud”, explica Leyre Gaztelurrutia, secretaria del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT).

En los bebés que se encuentran en el útero y se exponen a las toxinas del humo del tabaco se experimenta una frecuencia de la disminución del crecimiento de los pulmones. Esta exposición puede causar un agravamiento del asma, neumonía, bronquitis e infecciones en las vías respiratorias. La OMS calcula que al menos 165.000 niños mueren antes de cumplir los cinco años por infecciones relacionadas con el humo del tabaco ajeno.

 

 

¿Cómo se trata la adicción?

La adicción al tabaco se basa en el consumo repetitivo y compulsivo de la sustancia conocida como nicotina. Los fumadores se vuelven físicamente y psicologicamente dependientes de esta sustancia, afectando al comportamiento de la persona, a su estado de ánimo y a sus emociones.

Estos efectos tienen que ver con el síndrome de abstinencia que se deriva de esta droga y pueden causar la recaída del fumador, cayendo en la falsa creencia de que estos síntomas vayan a perdurar para siempre al dejar de fumar.

Alrededor de 2 de cada 3 fumadores afirman querer dejar de fumar pero pocos lo logran sin ayuda. Dejar de fumar requiere un importante esfuerzo por parte del fumador pero, en ocasiones, el papel médico es fundamental a la hora de proporcionar una información correcta y un tratamiento adecuado al fumador. Es decir, si una persona quiere dejar de fumar, lo primero que debe hacer es acudir a un médico e informarse de las terapias para conseguirlo.

Los métodos más eficaces para dejar de fumar son aquellos que presentan evidencia científica“, puntualiza Gaztelurrutia. Esta experta en tabaquismo advierte de que “el tratamiento debe ser integral, es decir, tanto farmacológico como cognitivo conductual, individualizado, y durante al menos un año de manera programada por un sanitario especializado”.

Esta intervención terapéutica le ayudará a incitarle, animarle y ayudarle a dejar de fumar, según el grado de dependencia que tenga el fumador. Contar con una adecuada información acerca de los efectos que el tabaco y todos sus componentes tienen en el organismo puede resultar fructuoso en el camino para abandonar la adicción, haciendo hincapié en aquellos motivos por los que se ha decidido dejar el tabaco -salud, bienestar, personas de nuestro entorno, hábitos- y convencerse de ellos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *